Eric Barrett, quien acompañó al guitarrista entre 1968 y 1970, reveló en sus memorias que Hendrix le preguntó «¿Estás bien, Eric?» tras su último concierto, el 6 de septiembre de 1970 en Alemania.
Un golpe y una pregunta que quedó grabada para siempre
El intercambio ocurrió después del último concierto oficial de Hendrix, celebrado en la isla de Fehmarn, Alemania, en medio del caos desatado por miembros de los Hells Angels, quienes tomaron el recinto, expulsaron al personal de seguridad y agredieron a varios asistentes. Al abandonar el escenario, Barrett interpuso su brazo para proteger al manager de gira Gerry Stickells de un golpe de bastón que uno de esos motociclistas estaba a punto de asestarle.
«Casi me desmayo del dolor, pero imagina si ese golpe hubiera caído sobre el cráneo de Gerry. Logramos meternos en el coche. Jimi no dejaba de mirarme porque me vio recibir el golpe. Solo me dijo: ‘¿Estás bien, Eric? ¿Estás bien?’ No paró de preguntarme. Así era él. Y… esas fueron las últimas palabras que me dijo», relató Barrett en el libro.
El episodio forma parte de sus memorias, Experienced: On the Road with Jimi Hendrix and Beyond, publicadas recientemente. Antes del incidente con el bastón, Hendrix había subido al escenario ante los abucheos del público y respondió: «Me importa una mierda que abucheen, siempre que lo hagan en el tono correcto, imbéciles.» Al terminar, se despidió con un escueto: «Gracias, adiós. ¡Paz!»
Doce días después, la muerte en Londres
El 18 de septiembre de 1970, los servicios de emergencia hallaron a Hendrix inconsciente en el apartamento de Monika Dannemann, en el hotel Samarkand de Londres. Tenía 27 años. Fue el propio Stickells quien comunicó la noticia a Barrett.
«No podía creerlo. Recuerdo caminar por Londres como en una nube. Fue un accidente estúpido y trágico. Tomó demasiadas pastillas para dormir de Monika Dannemann. Supuestamente eran tranquilizantes alemanes increíblemente potentes», escribió Barrett. Agregó que Dannemann dijo que Hendrix tomó nueve pastillas, que no pudo despertarlo y que llamó a Eric Burdon de The Animals, quien le ordenó llamar a una ambulancia.
Sobre la mecánica del fallecimiento, Barrett precisó: «Los de la ambulancia lo colocaron boca arriba y vomitó. Se asfixió. Las pastillas fueron el accidente. La tragedia fue su muerte.» La autopsia concluyó que Hendrix murió de asfixia con intoxicación de barbitúricos.
Barrett descarta teorías de asesinato y admite haber mentido sobre las drogas
El roadie rechazó con firmeza las teorías conspirativas que han rodeado la muerte del músico, en particular la afirmación del exroadie James «Tappy» Wright, quien escribió en sus memorias de 2009, Rock Roadie, que el mánager Mike Jeffery le confesó haber matado al guitarrista. «No creo ni por un segundo que Mike Jeffery fuera la causa de la muerte de Jimi. Las circunstancias no cuadran. Mucha gente me dijo que Tappy solo escribió eso para vender libros. Nunca lo he creído. Nunca lo creeré. Yo estaba allí y ahora probablemente soy el último que queda en pie», señaló Barrett en el libro.
Jeffery murió en un accidente de avión cerca de Nantes, Francia, en 1973. Dannemann falleció en un aparente suicidio en 1996, dos días después de ser declarada culpable de desacato al tribunal en una disputa legal con Kathy Etchingham, otra exnovia de Hendrix.
Barrett también admitió haber mentido a periodistas sobre el consumo de drogas del músico tras su muerte. «Tenía 24 años cuando murió. No quería manchar su memoria. Así que mentí. Solo quería que la gente lo viera con buenos ojos. Pero con los años me di cuenta de que no tenía que mentir», escribió. Indicó que Hendrix fumaba marihuana, tomaba LSD y pastillas, pero sostuvo que nunca vio heroína cerca de él.
Un hombre inseguro detrás del mito
Fuera del escenario, Barrett describió a Hendrix como «un hombre tranquilo, de modales suaves y educado», en contraste con la imagen del «hombre salvaje» que proyectaba sobre las tablas, donde tocaba la guitarra con los dientes o detrás de la cabeza y, en ocasiones, la prendía fuego.
En el libro, Barrett recordó una conversación en un avión tras un concierto en la que Hendrix le preguntó: «Eric, ¿qué crees, me recordarán?» El roadie explicó que respondió: «¿Que si te recordarán? Eres enorme aquí.» Y añadió: «Pero era muy inseguro.»





