El 22 de octubre de 1966, The Supremes a’ go-go desbancó a The Beatles del Billboard 200 y convirtió al trío de Detroit en el primer grupo femenino en liderar la lista de álbumes de Estados Unidos.
Diana Ross, Mary Wilson y Florence Ballard superan a los Beatles
El disco desplazó a Revolver, de The Beatles, que acumulaba seis semanas en lo más alto, y se mantuvo dos semanas consecutivas en el número uno. La ironía era notable: The Beatles habían impedido anteriormente que otro álbum de The Supremes, Where did our love go, llegara a la cima; esta vez las posiciones se invirtieron.
El logro tenía un peso cultural que superaba lo comercial. En una América aún marcada por la segregación racial, tres mujeres negras de Detroit competían —y ganaban— frente al mayor fenómeno musical del planeta.
De «Supremes sin éxitos» a la cima del Billboard
El camino al éxito no había sido sencillo. Diana Ross, Mary Wilson y Florence Ballard comenzaron cantando bajo el nombre de The Primettes antes de fichar por Motown, sello fundado por Berry Gordy. Durante sus primeros años cosecharon tan pocos resultados que dentro de la compañía llegaron a ser conocidas como las «Supremes sin éxitos».
Todo cambió cuando el equipo de compositores y productores Holland-Dozier-Holland encontró la fórmula para sus voces. Una cadena de números uno en singles —»Where did our love go», «Baby love», «Come see about me», «Stop! In the name of love» y «You can’t hurry love»— transformó al trío en estrellas de primera línea.
Berry Gordy cuidó minuciosamente su imagen, vestuario y apariciones televisivas, proyectándolas como figuras sofisticadas ante audiencias masivas y diversas, lo que amplió el alcance de la música negra estadounidense hacia espacios donde antes había encontrado barreras.
El álbum que hizo historia
The Supremes a’ go-go, producido por Holland-Dozier-Holland y Frank Wilson, combinaba temas propios con versiones de éxitos de la época. Entre las canciones figuraban «You can’t hurry love» —que había alcanzado el número uno del Billboard Hot 100 en septiembre de ese año, el séptimo sencillo del grupo en liderar esa lista— y versiones de «These boots are made for walkin'» de Nancy Sinatra, «I can’t help myself» de Four Tops y «Money (that’s what I want)».
«You can’t hurry love» encarnaba el talento de Holland-Dozier-Holland: una base rítmica irresistible, una letra sobre la paciencia en el amor y las voces de Ross, Wilson y Ballard sostenidas por The Funk Brothers, los músicos de estudio de Motown. La canción tendría una segunda vida en 1982, cuando Phil Collins la versionó para su álbum Hello, I must be going!; publicada como sencillo, alcanzó el número uno en Reino Unido a comienzos de 1983.
El camino que abrieron a generaciones de grupos femeninos
Hasta ese octubre de 1966, ningún grupo femenino había encabezado la principal clasificación estadounidense de álbumes. El precedente que sentaron The Supremes sería aprovechado décadas después por formaciones como The Pointer Sisters, En Vogue, TLC, Spice Girls y Destiny’s Child.
La historia interna del trío, sin embargo, no estuvo exenta de tensiones. Florence Ballard abandonó el grupo en 1967 en medio de conflictos internos y de la creciente centralidad de Diana Ross, quien inició su carrera en solitario en 1970.





