Goodman reconoció en un podcast que rechazó una escena de desnudo en The Righteous Gemstones porque no se siente cómodo con su nueva apariencia tras adelgazar.
El actor que no reconoce su propio reflejo
John Goodman, conocido por sus papeles en The Flintstones y Roseanne, habló abiertamente sobre las secuelas físicas y emocionales de haber perdido más de 200 libras. Durante su participación en el podcast Happy Sad Confused, conducido por Josh Horowitz, el intérprete admitió que aún le cuesta reconocerse al verse al espejo.
«Todavía estoy tratando de acostumbrarme a mi cara», expresó. Describió la experiencia como algo extraño: «Me imagino a mí mismo de una manera y luego me miro y digo: ‘¡Oh, vaya!'».
Escena de desnudo que rechazó en HBO
Fue precisamente esa incomodidad la que lo llevó a declinar una escena de desnudo en la serie de HBO The Righteous Gemstones, producción en la que participó durante sus cuatro temporadas, de 2019 a 2025. «Pensé que iba a tener que aparecer desnudo en esa escena y dije: ‘No sé. Mi cuerpo está muy desfigurado por haber perdido todo este peso'», relató.
Goodman precisó que la producción finalmente encontró la manera de resolver la situación sin que tuviera que exponerse ante las cámaras.
Décadas de alcohol, comida compulsiva y ciclos agotadores
El camino hacia la pérdida de peso estuvo marcado por años de alcoholismo y una relación compleja con la alimentación. Después de dejar de beber en 2007, Goodman comenzó a comer compulsivamente, lo que lo llevó a alcanzar casi 400 libras.
En una entrevista previa con The New Yorker, recordó los constantes vaivenes: «Bajaba 60 libras en un verano, las recuperaba todas —70 libras, 80 libras— y eso se volvió agotador». Para romper ese ciclo, modificó sus hábitos, comenzó a ejercitarse y se sometió a una cirugía gástrica.
Sobre el alcohol, explicó que su consumo llegó a requerir hospitalización al momento de dejarlo. «Simplemente estaba cansado de eso y quería dejarlo. Estaba retrasando mi maduración al beber», indicó.
Anemia, frío permanente y dos rodillas reemplazadas
La transformación también trajo consecuencias físicas inesperadas. «Me volví anémico y perdí una capa de grasa debajo de la piel, y siempre tengo frío», reveló Goodman. A ello se suman dos cirugías de reemplazo de rodilla y una fractura de cadera que sufrió tras una caída en Londres.
Por ello, actualmente concentra sus esfuerzos en fortalecer el cuerpo, trabajar el equilibrio y evitar nuevas lesiones. Señaló que habría sido una «bendición» contar con medicamentos inyectables para perder peso cuando atravesaba su etapa más difícil, aunque aclaró que en la actualidad no los utiliza.





