La Junta de Libertad Condicional de California adelantó a marzo de 2027 la audiencia de Erik y Lyle Menéndez para evaluar su posible liberación, más de un año antes de lo previsto.
Audiencia adelantada más de un año
Según un portavoz de la familia, los hermanos originalmente podían solicitar una audiencia de libertad condicional hasta agosto de 2028. La nueva decisión adelanta ese proceso en más de doce meses.
Erik y Lyle Menéndez fueron declarados culpables en 1996 por asesinar a tiros a sus padres, José y Kitty Menéndez, en su casa de Beverly Hills en agosto de 1989. Ambos recibieron una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Tenían 21 y 18 años respectivamente cuando ocurrieron los hechos.
Nueva sentencia abrió la puerta a la condicional
La situación legal de los hermanos cambió en 2025, cuando fueron nuevamente sentenciados a cadena perpetua. Esa nueva condena los hizo elegibles para solicitar la libertad condicional, dado que ambos tenían menos de 26 años al momento de los asesinatos.
Sin embargo, ese mismo año una junta de libertad condicional rechazó su liberación, principalmente por aspectos relacionados con su comportamiento previo en prisión.
Nuevas pruebas que respaldan el caso
Antes de esa revisión, sus abogados habían presentado en mayo de 2023 una petición de habeas corpus ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles. La solicitud citaba nuevas pruebas relacionadas con las acusaciones de abuso sexual contra José Menéndez.
Entre esas pruebas figuraban las declaraciones de Roy Rosselló, exintegrante de una banda juvenil, quien acusó a José Menéndez de haberlo violado durante la década de 1980. Durante años, los hermanos han sostenido que actuaron en defensa propia tras sufrir abuso sexual por parte de su padre, con conocimiento de su madre.
La familia aguarda un reencuentro
«Durante casi 40 años, Erik y Lyle se han esforzado por asumir la responsabilidad de sus actos, afrontar y sanar el abuso y el trauma inimaginables que sufrieron, crecer como personas y dedicarse a servir a los demás», señala un comunicado de la familia.
El comunicado también destacó el deterioro de salud de los miembros mayores de la familia, entre ellos las tías Joan, Terry y Marta. «El tiempo que pasamos juntos es algo que ninguno de nosotros puede dar por sentado», precisó el texto.





