John Galliano, despedido de Dior en 2011 tras una diatriba antisemita captada en video, protagonizará la exposición de primavera del Instituto del Vestido del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
Un regreso que despierta reacciones encontradas
La muestra, titulada «John Galliano: Horizons», recorrerá cuatro décadas de trayectoria del diseñador británico e inaugurará, como es tradición, con la Gala del Met el primer lunes de mayo. El museo advirtió que la exposición no ignorará los comentarios antisemitas y racistas del diseñador, sino que analizará «cómo deben entenderse los logros artísticos junto con la responsabilidad ética», según un comunicado oficial.
Galliano será apenas el tercer diseñador vivo en recibir una retrospectiva en el Met. Antes que él solo fueron homenajeados Rei Kawakubo, en 2017, y Yves Saint Laurent, en 1983. Andrew Bolton, curador de la muestra, señaló que planea convertir lo que el museo describe como una «ruptura» en un elemento central de la sección inicial de la exhibición.
Nate Wolfson, director de comunicaciones de Nexus Project, organización sin fines de lucro dedicada a combatir el antisemitismo, advirtió que «en un momento en que muchas personas sienten temor por el antisemitismo, es comprensible que esto genere cierta incomodidad dentro de la comunidad judía estadounidense». Agregó que la esperanza es que la muestra no suavice lo ocurrido y mantenga ese pasado «en el centro de la conversación».
La diatriba que acabó con su carrera en Dior
En 2010, Galliano fue grabado en un bar de París pronunciando frases como «Amo a Hitler» y «Sus madres y sus antepasados habrían sido enviados a las cámaras de gas». El video fue publicado por el diario británico The Sun en 2011, lo que desencadenó su despido inmediato de Dior y una condena penal por «insultos públicos por motivos de religión, raza o etnia». Recibió una multa suspendida de 6.000 euros (unos US$7.000).
El propio diseñador reconoció en el documental «High & Low: John Galliano», estrenado en 2023, que aquello fue «algo repugnante, horrible que hice» durante un periodo marcado por el alcoholismo y el consumo de drogas. En ese mismo documental indicó que llegó a producir hasta 32 colecciones al año y que «se estaba suicidando lentamente». Galliano no respondió a la solicitud de comentarios de CNN.
Tras su despido, el diseñador pasó dos meses en un centro de rehabilitación en Arizona y realizó un proceso de aprendizaje sobre el antisemitismo y la historia del Holocausto bajo la guía del rabino Barry Marcus, quien lo acompañó también en reuniones con un sobreviviente de un campo de concentración. En 2013, Abe Foxman, entonces líder de la Liga Antidifamación, le deseó éxito y afirmó que Galliano había trabajado intensamente para cambiar su visión del mundo.
Una rehabilitación respaldada por figuras clave de la moda
En 2014, Maison Margiela contrató a Galliano como director creativo, cargo que ocupó durante una década. Anna Wintour, figura determinante detrás de la Gala del Met y amiga del diseñador desde los años noventa, fue una de las primeras figuras públicas en volver a vestir sus creaciones tras su regreso. En un comunicado difundido la semana pasada, Wintour aseguró que «no hay nadie más merecedor de una exposición de esta magnitud que John Galliano» y precisó que la muestra «no evitará ninguno de los aspectos más oscuros del pasado de John».
Shannon Mirabelli-Lopez, excomisaria del Instituto del Vestido del Met, consideró que reconocer la trayectoria de Galliano con esta exposición es «completamente apropiado y nada sorprendente», y destacó que su regreso en Margiela demostró que «su influencia en la moda es innegable». Sin embargo, Dana Thomas, autora de la biografía «Gods and Kings» centrada en Galliano y Alexander McQueen, fue más crítica: en un artículo de opinión publicado en The New York Times escribió que «no todos los grandes creadores merecen una retrospectiva» y que alguien tan polémico «no debería ser objeto de una durante su vida, cuando todavía puede beneficiarse personalmente de ese reconocimiento».
Más allá de la moda: el debate sobre arte y responsabilidad ética
La exposición llega en un momento en que otras figuras del mundo de la moda y el espectáculo también han recibido segundas oportunidades tras protagonizar escándalos públicos. El diseñador Demna fue contratado como director creativo de Gucci después de la controvertida campaña de Balenciaga con niños, y Kanye West, quien protagonizó una serie de comentarios racistas y antisemitas, agotó entradas para conciertos en el estadio SoFi de Los Ángeles a comienzos de este año.
Wolfson sugirió que la muestra podría incluir directamente el video en que Galliano pronuncia sus comentarios antisemitas, acompañado de explicaciones sobre el contexto. Destacó que el objetivo debe ser educativo: «No se trata solo de explicar que hizo algo incorrecto. También se trata de educar sobre el entorno que produjo esa conducta».
Thomas, por su parte, advirtió que la exposición no debería limitarse a ser «una oportunidad para admirar vestidos lujosos», sino convertirse en una reflexión «sobre la cultura, la sociedad y aquello que hoy aceptamos y aquello que ya no es aceptable». También planteó que los organizadores deberían considerar incorporar copresidentes judíos para la gala. De acuerdo con la planificación reportada por The New York Times, el Met ya ha sostenido reuniones con rabinos y líderes de la comunidad judía en el marco de la preparación de la muestra.
Asimismo, Galliano ha firmado una alianza de dos años con Zara. La primera colección está prevista para septiembre, mientras la empresa busca atraer a consumidores de un segmento más alto.





