El juguete japonés de peonzas vive un resurgimiento en Asia. En Hong Kong, las ventas se multiplicaron por 14 en un año, impulsadas por adultos que redescubren la nostalgia.
Un estudio de tatuajes convertido en coliseo de peonzas
En el distrito nocturno de Wan Chai, Hong Kong, el estudio The 59 Tattoo aparta sus mesas para organizar torneos de Beyblade. Su fundador, Marcus Yuen, de 36 años, reabrió el espacio a la comunidad tras ser reintroducido al juego por un colega más joven a principios de este año.
Tiff Tam, de 28 años y empleada del local, ha gastado casi 400 dólares en su colección de peonzas. «Al principio, simplemente no le veía el atractivo», señaló. «Pero en cuanto empecé a jugar, pude sentir esa tensión, emoción y competitividad».
«Hoy en día es difícil encontrar un evento donde amigos y desconocidos puedan reunirse y jugar. Es un tipo de felicidad muy pura», indicó Yuen.
Modelos raros se revenden a 10 veces su precio original
La demanda desbordó las tiendas de juguetes en Taiwán y Hong Kong. Algunos fanáticos viajan hasta Japón para conseguir modelos escasos, que revendedores en línea ofrecen hasta por 80 dólares, diez veces por encima del precio original.
Batallas improvisadas surgen en parques, gimnasios y centros comerciales. Cuando no hay estadio disponible, los fanáticos improvisan: algunos hacen girar sus Beys en woks chinos, según videos en redes sociales.
Niños contra adultos en los parques suburbanos
En Tseung Kwan O, a 40 minutos en tren del centro, decenas de jugadores se reúnen en uno de los puntos de encuentro más populares de la ciudad. Niños se enfrentan a adultos de la misma edad que sus padres, bajo una dinámica similar a la del baloncesto callejero: quien gana, se queda.
Tria John Bernard Benito, de 30 años, explicó que de niño no pudo jugar porque los juguetes eran demasiado caros. «Ahora puedo usar mi propio dinero para comprarlos y divertirme», precisó.
Un coorganizador identificado como Hui detalló que el fenómeno le permitió reconectar con amigos de la escuela. «Ahora jugamos juntos aunque ni siquiera éramos cercanos en ese entonces», comentó.
Las ventas se multiplicaron por 14 en un solo año
Leo Tsoi, CEO de Toys «R» Us, confirmó que la demanda se ha disparado en Hong Kong, Malasia, Singapur, China continental, Taiwán y Tailandia. Solo en Hong Kong, las ventas se multiplicaron por 14 frente al año anterior.
«Aún puedes ganar siendo un niño de 9 años contra un adulto de 39, así que eso crea mucho drama», agregó Tsoi, quien calificó el resurgimiento de «bastante sin precedentes».
El mercado «kidult» reorienta la industria del juguete
El fenómeno se enmarca en la tendencia «kidult»: adultos que adoptan intereses y pasatiempos infantiles, impulsando también las ventas de sets de Lego, Tamagotchi y cartas de Pokémon. En Estados Unidos, los consumidores de 18 años en adelante superaron a los niños en edad preescolar como mayores compradores de juguetes a principios de 2024, según la firma Circana.
Tsoi señaló que la estrategia es especialmente necesaria en Asia, donde economías como Japón, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong registran algunas de las tasas de natalidad más bajas del mundo. Apuntar a los adultos también tiene lógica económica: «Ya no tienes que rogarle a tu mamá como cuando eras niño. Puedes comprar lo que quieras», dijo Yuen.





