Pussycat Dolls, Meghan Trainor y otros artistas cancelan o posponen conciertos en EE.UU. ante baja venta de boletos ligada al fenómeno conocido como blue dot fever.
Pussycat Dolls, el caso más emblemático de 2026
Las Pussycat Dolls anunciaron su regreso este 2026 con más de 30 fechas por Estados Unidos y Canadá, pero la respuesta del público no fue la esperada. «Después de echar un vistazo honesto a la etapa de Norteamérica, hemos tomado la difícil y desgarradora decisión de cancelar todas las fechas excepto una», señaló la banda a través de su cuenta de Instagram.
Meghan Trainor, por su parte, canceló su gira fijada para junio por razones personales y laborales. «Balancear el lanzamiento de un nuevo álbum, la preparación de una gira nacional y la llegada de una bebé a nuestra creciente familia de cinco miembros es más de lo que puedo abarcar ahora mismo», indicó la artista en sus historias de Instagram, según consignó Billboard.
Fatiga del consumidor y precios elevados
Valentina Muñoz, periodista y directora del medio musical Trap2day, señala que tras la pandemia se generó una explosión de giras que derivó en una fatiga del consumidor. «Antes, ir a un concierto era un evento puntual, pero ahora hay tantas giras activas que la gente es mucho más selectiva», explicó a CNN. Muñoz agregó que si al boleto se suman estadía, mercancía, estacionamiento y comida, «toda la experiencia se vuelve carísima».
Raimundo Flores, periodista especializado en cultura del diario El Mercurio, coincide en el diagnóstico. «Estamos en un contexto económico mundial complejo, y cuando la vida está más cara, uno tiende a sacrificar las cosas que no son necesarias para subsistir, como el entretenimiento, la cultura y los conciertos», dijo a CNN.
Artistas que escapan del fenómeno
Algunos artistas logran eludir la fiebre del punto azul y llenan estadios a pesar de los precios elevados. Muñoz cita a Bad Bunny como ejemplo: «Nadie se lo quiere perder, porque se convirtió en una experiencia musical y cultural». Los grupos de kpop como BTS y KATSEYE también figuran entre quienes arrastran masas, tras arrasar en los últimos American Music Awards celebrados en Las Vegas.
«El kpop tiene una característica única: estos grupos no solo venden canciones, sino que venden un sentido de pertenencia, de comunidad e identidad. Sus fans son muy organizados, compran entradas y hasta viajan entre ciudades», precisó Muñoz.
Live Nation defiende a Ticketmaster
Joe Berchtold, presidente y director financiero de Live Nation —dueño de Ticketmaster—, aseguró el 14 de mayo que el fenómeno está impulsado por los revendedores. «Quieren asustarlos diciéndoles que, si siguen fijando precios eficientes para sus giras, no van a vender entradas y va a ser vergonzoso», declaró en una conferencia de inversores de MoffettNathanson.
Sin embargo, en abril de este año un jurado federal de Nueva York determinó que Live Nation y Ticketmaster operaron ilegalmente como monopolio y realizaron cobros de más a los fans, aunque persisten las dudas sobre lo que esto signifique para el futuro de la industria.
Una burbuja que se rompe
Flores advierte que la narrativa de éxito permanente que proyectan los artistas en redes sociales resulta contraproducente. «Eso es lo que estamos viendo ahora: una burbuja que se está rompiendo», afirmó a CNN. Muñoz complementa esa visión: «Siguen siendo famosos, pero no logran movilizar grandes masas hacia arenas o estadios. Algunos funcionan muy bien en playlists o TikTok, pero los oyentes no equivalen directamente a personas que comprarán entradas».





