Sharon Stone de 68 años reveló en un podcast que, durante su recuperación en 2001, cinco luces se le aparecieron y le dijeron que debía quedarse viva por su hijo Roan.
Visiones en el sofá: cinco esferas que hablaban en «lenguaje digital»
La actriz describió que, después de regresar al hospital, tenía dificultades para dormir de noche y permanecía dormida durante el día. En uno de esos periodos de sueño y vigilia, mientras descansaba en un sofá, aseguró haber visto cinco esferas luminosas que se comunicaban con ella.
«Mientras estaba recostada en el sofá, dormida y despierta, estas esferas se me aparecieron. Cinco esferas se me presentaron y me hablaron, pero en un lenguaje digital», relató la actriz. Stone señaló que nunca había contado públicamente esta experiencia debido a la dificultad para describirla. Agregó que no sintió miedo, sino curiosidad y tranquilidad durante el episodio.
Las declaraciones fueron hechas en una próxima edición del podcast Mayim Bialik’s Breakdown, conducido por Mayim Bialik.
«Solo puedo quedarme si dos de ustedes se quedan con mi hijo»
Stone relató que durante la visión le preguntó a las esferas qué debía hacer por el bien de su hijo Roan, quien en ese momento tenía aproximadamente un año. «No paraba de decirles: ‘No sé si debo quedarme aquí o si debo morir’. Y ellos me dijeron: ‘Debes quedarte'», contó.
La actriz indicó que respondió que solo aceptaría quedarse si dos de las esferas se quedaban con su hijo, pues temía que se lo fueran a quitar. Roan, adoptado junto a su entonces esposo Phil Bronstein en 2000, actualmente tiene 26 años y mantiene una relación cercana con su madre. Tras el divorcio de la pareja en 2004 y una disputa legal por la custodia, Stone adoptó además a otros dos hijos: Laird, de 21 años, y Quinn, de 20 años.
Le dieron solo 1% de probabilidades de sobrevivir
En declaraciones previas a la revista Vogue, Stone había explicado la gravedad de su estado: «Mi arteria vertebral estaba rota, mi piscina subaracnoidea estaba llena de sangre, y sufrí un derrame que paralizó el lado derecho de mi rostro. No podía levantar mi pie izquierdo. Además, tartamudeaba mucho», detalló.
La actriz precisó que los médicos inicialmente pensaron que estaba fingiendo los síntomas. Fue gracias a la insistencia de su mejor amiga que le realizaron una segunda angiografía, que reveló el alcance real de la hemorragia. Los médicos le dieron solo un 1% de probabilidades de sobrevivir.





