El musical Schmigadoon! y la obra Liberation se impusieron en la 79 edición de los premios Tony, celebrada este domingo en el Radio City Music Hall de Nueva York.
Schmigadoon! cierra la noche con el galardón más importante
El musical que parodia los grandes clásicos del género, con la historia de una pareja atrapada en un pueblo donde todos viven como si estuvieran en un musical, ya había destacado durante la ceremonia en las categorías de libreto, partitura original y orquestación antes de recibir el premio mayor.
Al recoger el galardón, el productor Lorne Michaels subrayó la dimensión colectiva del trabajo en Broadway. «A veces cantar, bailar, muchos chistes y un final feliz es todo lo que hacemos, pero significa muchísimo», señaló.
Schmigadoon!, The Lost Boys y Ragtime terminaron la noche con cuatro galardones cada uno, mientras que Cats: The Jellicle Ball obtuvo tres. The Lost Boys había partido como el título más nominado de la temporada con 12 candidaturas, seguido de Ragtime con 11.
Qween Jean hace historia en los Tony
La diseñadora de vestuario Qween Jean se convirtió en la primera persona transgénero en ganar un Tony, reconocida por su trabajo en Cats: The Jellicle Ball, una reinterpretación del clásico de Andrew Lloyd Webber.
Esa misma producción también se alzó con los premios a mejor dirección de musical y mejor coreografía.
Ragtime y sus actuaciones protagonistas
El musical ambientado a principios del siglo XX cosechó cuatro premios en la noche, entre ellos los de mejor actor y mejor actriz de musical para Joshua Henry y Caissie Levy, respectivamente.
Henry recibió una de las ovaciones más intensas de la gala y dedicó el galardón a su profesora de voz y a la necesidad de «ser escuchado».
En las categorías de reparto musical, los ganadores fueron Shoshana Bean y Ali Louis Bourzgui, ambos por The Lost Boys. Bourzgui pronunció uno de los discursos más reivindicativos de la noche, dirigiéndose a los «multimillonarios» y a «los colonizadores que nunca encontrarán plenitud en las tierras y vidas que roban».
Liberation rompe casi cuatro décadas de espera
En el apartado teatral, Liberation, de Bess Wohl, un drama coral sobre un grupo de mujeres en la década de 1970, se impuso a la favorita Giant, obra sobre la figura del escritor Roald Dahl.
Wohl destacó que han pasado casi cuatro décadas desde la última vez que una dramaturga estadounidense ganó ese galardón, en referencia a Wendy Wasserstein por The Heidi Chronicles. «Esta noche quiero honrarla a ella y a todas las mujeres que tienen el valor de usar su voz», afirmó.
John Lithgow se llevó el Tony a mejor actor protagonista de teatro por Giant, superando a Nathan Lane, Daniel Radcliffe y Mark Strong, entre otros.
Death of a Salesman lidera en reposiciones
La reposición de Death of a Salesman fue la gran triunfadora en su categoría con cinco premios, incluyendo mejor dirección de obra para Joe Mantello y mejor actriz de reparto para Laurie Metcalf, además de galardones en escenografía, iluminación y sonido.
La gala, presentada por la cantante Pink, contó con la presencia de Adrien Brody, Bowen Yang, Billy Crystal, Ariana DeBose y el músico Sting como presentadores, además de un número especial en homenaje al 30 aniversario del musical Chicago.





