Matt Selman, showrunner de la serie, explicó por qué el programa aborda la política de forma indirecta y reconoció la ventaja que tiene South Park para reaccionar a la coyuntura.
El tiempo de producción, el principal obstáculo
Selman señaló que el largo proceso de producción de Los Simpson impide reaccionar a eventos actuales. «Es difícil para nosotros con nuestro tiempo de entrega, pero ellos pueden responder a la crisis del día», indicó en referencia a South Park. Los episodios de la serie se escriben con meses de anticipación, lo que limita su capacidad de comentar la coyuntura inmediata.
Al ser consultado directamente sobre por qué la serie evita la política actual, el showrunner respondió de forma escueta: «Solo vean South Park«. La declaración fue hecha a la revista NME, en el marco de una nueva colaboración con el videojuego para móviles Monopoly GO!
Dos enfoques distintos para la sátira política
Selman precisó que ambas series no son competidoras, sino complementarias. «Contamos historias sobre una familia en el mundo moderno, mostramos cómo la política les afecta», explicó. Agregó que la intención no es alejarse de la realidad: «Es importante mostrar cómo nuestro país dividido afecta a personas reales».
Sin embargo, reconoció la diferencia de estilo entre ambas producciones. «Lo hacemos de forma macro, mientras que South Park lo hace de la manera más inteligente y directa, abordando la tragedia increíble de la semana», detalló. «Nunca vamos a superar a South Park en lo que hace South Park«, concluyó Selman.
Una serie activa desde 1989
Los Simpson se transmite desde 1989 y en el pasado satirizó a figuras como los expresidentes Bill Clinton y George Bush. En contraste, South Park —también con décadas al aire— ha mantenido un enfoque más adulto y no ha evitado referirse al actual presidente Donald Trump.
Por su parte, el actor Harry Shearer, miembro del elenco desde los inicios y presente en más de 800 episodios, reveló recientemente que nunca ha visto la serie.





