El actor Keanu Reeves ha solicitado públicamente clemencia para el director Carl Rinsch, quien fue declarado culpable de desviar 11 millones de dólares que Netflix entregó para producir la serie de ciencia ficción White Horse, que nunca llegó a concretarse.
Reeves envió una carta fechada el 1 de mayo al juez federal Jed S. Rakoff, pidiendo que la sentencia tenga en cuenta la dimensión humana del cineasta y contemple «clemencia, misericordia y justicia» para su antiguo colaborador. El actor trabajó junto a Rinsch en la película 47 Ronin de 2013, donde el director lo dirigió en el papel principal.
Rinsch fue declarado culpable en diciembre de 2025 por fraude electrónico, lavado de dinero y transacciones ilegales tras apenas unas horas de deliberación por un jurado de Nueva York. La fiscalía estadounidense sostiene que el director desvió gran parte del dinero directamente a cuentas personales para gastarlo en operaciones bursátiles, criptomonedas y compras de lujo extravagantes.
El cineasta se enfrenta ahora a una posible condena de entre 8 y 10 años de prisión según las directrices federales de sentencia, con la sentencia programada para el 29 de junio de 2026. En su carta, Reeves describió a Rinsch como «un artista excepcional» y expresó su esperanza de que la sentencia pueda ser atenuada.
Este explosivo pedido de clemencia ha capturado la atención de Hollywood, donde el caso de fraude millonario contra Netflix ha sacudido a la industria del cine y la televisión. La intervención de una estrella de la magnitude de Reeves, conocida por sus roles en Matrix y John Wick, agrega un nuevo giro dramático al ya controversial caso.





