Una etapa superior del Falcon 9 de SpaceX chocará cerca del cráter Einstein a 2,43 km/s; científicos coordinan observación global del fenómeno.
Impacto a alta velocidad en el extremo occidental lunar
El próximo 5 de agosto, una etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX caerá sobre la superficie de la Luna a 2,43 kilómetros por segundo, cerca del cráter Einstein, en el extremo occidental de la cara visible del satélite. El impacto está previsto para las 06:35 UTC. Un estudio disponible en arXiv detalla los preparativos y la relevancia científica del suceso.
Según el documento, el cohete impactará sobre un terreno iluminado por el Sol, en el borde oriental de la Luna visto desde la Tierra. Los científicos esperan que el choque produzca tres fenómenos observables: un destello de duración inferior a un segundo, una pluma de polvo y material lunar que se elevará varios kilómetros, y un cráter nuevo de entre 20 y 30 metros de diámetro.
Incertidumbre sobre el brillo del destello
El estudio advierte que no se puede precisar cuán brillante será el destello, ya que esto depende del ángulo de impacto y del tipo de suelo lunar en esa zona. En el mejor de los casos sería visible con telescopios simples, pero también podría ser tan tenue que ni los instrumentos más potentes lo detecten.
Esa incertidumbre convierte al evento en una oportunidad para comparar y ajustar los modelos que predicen la luminosidad producida por impactos de objetos artificiales frente a los naturales, que suelen ser más rápidos y brillantes, precisó el documento.
Más de un millón de kilos de regolito expulsado
Respecto a la pluma de eyección, el estudio utilizó un simulador basado en métodos numéricos avanzados para predecir la dinámica del material expulsado. Se calcula que el impacto excavará más de un millón de kilos de regolito, equivalente a entre 150 y 200 veces la masa del propio Falcon 9.
El material más veloz podrá alcanzar alturas de al menos 1,5 kilómetros, aunque los fragmentos más pequeños podrían ascender aún más alto. La pluma se extenderá durante varios minutos y permitirá investigar la dispersión de polvo lunar y la posible presencia de elementos como sodio o litio liberados durante el choque, detalló el estudio.
En cuanto al cráter resultante, la predicción sugiere un diámetro de aproximadamente 27 metros y una profundidad de unos cinco metros. La zona de depósito de material eyectado podría alcanzar hasta 70 metros de extensión, lo que facilitará futuras observaciones de sondas orbitales.
Campaña internacional abierta a astrónomos amateurs
El equipo responsable del estudio planificó una campaña internacional de observación con telescopios profesionales y coordinación de ciencia ciudadana. Se recomiendan cámaras de alta velocidad y filtros específicos, aunque también se alienta la participación con equipamiento más sencillo.
El documento señala que las mejores condiciones de oscuridad se darán en América del Sur y en latitudes medias de América del Norte, equivalente a las 03:35 hora argentina. Asimismo, se recomienda realizar ensayos de calibración la noche anterior al evento.
Una «prueba controlada» para la ciencia planetaria
El estudio destaca que, a diferencia de los impactos naturales, en este caso se conocen el peso, la velocidad y el ángulo exactos del objeto, lo que convierte al evento en una prueba controlada para estudiar formación de cráteres y propagación de ondas sísmicas en la Luna.
Además, la experiencia servirá para evaluar los riesgos asociados a la creciente cantidad de basura espacial en el entorno lunar. Según el documento, perfeccionar el monitoreo desde tierra y desde el espacio será fundamental para proteger futuras infraestructuras en la superficie lunar.





