La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas confirmó que la película híbrida dirigida por Dave Green puede competir por mejor película animada en los Premios Oscar de 2027.
La elegibilidad que estuvo en duda
La producción, que combina animación e imagen real con personajes del universo de Looney Tunes, superó el requisito que exige que al menos el 75 % de la duración del filme incluya animación de sus personajes principales. En agosto, una fuente cercana a la producción señaló a Gold Derby que el filme no sería presentado, aunque aclaró después que la decisión dependería de una revisión adicional. Finalmente, la Academia determinó que la película cumple los requisitos.
Coyote vs. Acme, escrita por Samy Burch, se incorpora así a una categoría en la que destacan Wildwood, de Laika, y Toy Story 5, de Pixar. También figura en la carrera Iron Boy, una producción francesa de animación. Según las previsiones de los especialistas de Gold Derby, Wildwood y Toy Story 5 ocupan posiciones cercanas al primer lugar, mientras Iron Boy aparece más alejada.
Hito potencial para los Looney Tunes y el cine híbrido
De obtener una nominación, sería la segunda producción híbrida de acción real y animación en alcanzar esa instancia desde la creación de la categoría, hace 25 años. La anterior fue Marcel the Shell with Shoes On, nominada en 2021. Además, podría convertirse en la primera película basada en personajes de Looney Tunes en recibir una nominación en esta categoría.
Las producciones anteriores del universo Looney Tunes no lograron el reconocimiento de los votantes. Looney Tunes: Back in Action, de 2003, y The Day the Earth Blew Up, de 2024, no consiguieron nominación. Antes de que existiera la categoría de mejor película animada, otras producciones híbridas sí recibieron reconocimientos: Mary Poppins obtuvo 13 nominaciones y cinco premios, entre ellos mejor actriz para Julie Andrews, y Who Framed Roger Rabbit? consiguió seis nominaciones y cuatro premios Oscar en 1988.
De la cancelación a 123 millones de dólares en taquilla
El recorrido comercial del filme estuvo marcado por turbulencias. Warner Bros. Discovery había suspendido su estreno en 2023, durante la gestión de David Zaslav. Posteriormente, Ketchup Entertainment habría pagado 50 millones de dólares para recuperar la película y llevarla a los cines.
Tras su estreno en agosto, la producción recaudó 123 millones de dólares en todo el mundo.





