Debbi Wood, de Leicester, usó beneficios estatales para comprar videojuegos a su pareja y evitar que tuviera contacto con otras mujeres. Le diagnosticaron síndrome de Otelo.
Detector de mentiras, filtros y consolas como método de control
Debbi Wood, de 43 años, y su esposo Steve Wood, de 32, se hicieron conocidos mundialmente en 2024 tras revelar en el programa británico This Morning las medidas de control que Debbi imponía dentro del matrimonio. Entre ellas, sometía a Steve a pruebas periódicas con un detector de mentiras cada vez que salía de casa, práctica que comenzó después de que él, en tono de broma, se ofreció a demostrar su fidelidad con ese método.
A esa medida se sumaron otras formas de vigilancia que la pareja detalló públicamente a lo largo de los años:
- Revisión constante del teléfono, el correo electrónico y los estados de cuenta bancarios de Steve.
- Instalación de filtros infantiles en la computadora y el celular de su esposo para impedir que viera imágenes de mujeres.
- Prohibición de ver programas de televisión con presencia femenina, incluido el concurso The Weakest Link.
- Compra de tres consolas de videojuegos para mantenerlo ocupado y reducir su tiempo fuera de casa.
Steve relató que, como resultado de esas restricciones, «probablemente pasamos más de la mitad del día jugando», y mencionó entre sus títulos favoritos Gran Turismo y Call of Duty.
Beneficios estatales financiaron la estrategia
Wood recibía alrededor de 1.500 dólares mensuales en concepto de apoyo de ingresos, movilidad, discapacidad y beneficios de vivienda, otorgados por el Estado británico debido a una condición de movilidad reducida vinculada con el sobrepeso. Los fondos formaban parte de un total que superaba los 100.000 dólares en beneficios recibidos.
Ante los cuestionamientos sobre el uso de ese dinero, Debbi defendió su postura: «He pagado al sistema, tengo derecho a recibir las cosas que recibimos. No puedes darte la vuelta y decirle a alguien: ‘Oh, porque eres obeso es tu culpa'», sostuvo públicamente.
Síndrome de Otelo, el trastorno detrás de los celos extremos
Con el paso del tiempo se reveló que las conductas de Wood respondían al síndrome de Otelo, un trastorno psiquiátrico que lleva a quienes lo padecen a convencerse de que su pareja les es infiel sin ninguna prueba que lo sustente. El nombre proviene del personaje de Shakespeare que asesina a su esposa tras sospechar, de forma infundada, que lo había engañado. Especialistas señalan que la condición puede tratarse mediante terapia y medicación.
Wood atribuyó el origen de su inseguridad a una relación traumática anterior. Asimismo, anunció que se sometería a una cirugía financiada por el sistema de salud público, con un costo cercano a los 3.000 dólares, con la expectativa de perder diez kilos y reducir así el nivel de ansiedad que, según explicó, alimentaba sus sospechas constantes.
Por su parte, Steve sostuvo en distintas apariciones públicas que la relación funcionaba bien fuera de los episodios de celos: «Cuando no estamos discutiendo por esto, nuestra relación es absolutamente increíble», afirmó.





