A los 12 años, Nacho Cano formó Prisma junto a Eduardo Benavente, Luis Bolín y Toti Árboles, un grupo de rock progresivo que nunca grabó un disco pero que unió a cuatro figuras clave de la música española.
Cuatro compañeros de colegio y un grupo que no llegó a grabar
Nacho Cano tenía apenas 12 años cuando, junto a sus compañeros de colegio Eduardo Benavente, Luis Bolín y Toti Árboles, formó Prisma, una banda de rock progresivo de influencia británica. Así lo recoge el libro Mecano: La fuerza del destino, que incluye entrevistas con los propios protagonistas. El grupo nunca lanzó un sencillo, EP ni disco.
La única actuación documentada del grupo fue en la fiesta del PCE de 1977 en la Casa de Campo de Madrid. Además de Prisma, los mismos músicos participaron en otra formación llamada Yerma. Sin embargo, las diferencias entre sus integrantes impidieron que el proyecto avanzara.
El propio Cano explicó en el libro que «un grupo no es una chorrada, y si te lo tomas como una chorrada pues no llegas a ningún sitio», señalando que para Benavente y Toti «no fue nunca nada serio». A eso se sumaron diferencias creativas y, según el mismo relato, algún «lío de faldas».
Cada integrante tomó un camino distinto dentro de la Movida
Tras la disolución de Prisma, los cuatro músicos derivaron hacia géneros distintos. Benavente y Toti Árboles transitaron hacia el punk y los sonidos oscuros en Parálisis Permanente —después de pasar por Alaska y los Pegamoides—, mientras que Bolín optó por el pop-rock y el new wave con La Unión. Toti Árboles acabó posteriormente en La Frontera.
Nacho Cano, por su parte, formó Mecano junto a su hermano José María y Ana Torroja, apostando por el tecno-pop y el synth-pop, siendo pionero en España en incorporar sintetizadores en ese género. Además, fue el propio Cano quien produjo los primeros temas y discos de La Unión, incluida la canción Lobo Hombre en París.
El recuerdo de Nacho Cano hacia sus compañeros de Prisma
Años después de aquella separación, Cano declaró en el mismo libro que les sigue teniendo a todos «mucho cariño», aunque precisó: «No volvimos a ser lo que se dice amigos». En referencia a Benavente —fallecido en un accidente de coche en 1983— y a Toti Árboles, indicó que «siempre les dedicaré Barco a Venus».
Con Bolín mantuvo una relación más cercana. El propio artista afirmó en su momento que Nacho era «mi amigo más antiguo y más alto».





