Gordon Raphael admite que cuando conoció a la banda en el año 2000, la música de guitarra «estaba muy de moda» y no imaginó que cambiaría el mundo del rock.
Un debut que Raphael califica de «milagro»
El álbum debut de The Strokes, Is This It, cumplió 25 años el 30 de julio, fecha en que fue lanzado en Australia en 2001. Su productor, Gordon Raphael, habló con NME sobre el legado del disco y el estado actual del rock de guitarras.
«Se siente extraño pensar que tanto tiempo ha pasado tan rápido, pero es absolutamente maravilloso que la gente todavía lo escuche y lo ame», señaló Raphael. «Eso es un milagro.»
La publicación NME otorgó al disco una calificación de 10/10, describiéndolo como «uno de los mejores y más singulares álbumes debut de los últimos 20 años». El álbum contenía los sencillos Hard to Explain, Last Nite y Someday, e impulsó una revolución del garage rock que influyó en bandas como Arctic Monkeys, The Killers y The Libertines.
Guitarras fuera de moda y una escena que nació en Londres
Raphael confesó que cuando vio a The Strokes por primera vez en Nueva York en el año 2000, no comprendía su propuesta. «La música de guitarra estaba muy fuera de moda cuando los vi. ‘Por qué esta gente actúa como si fuera importante’. Me resultaba confuso», indicó el productor.
«En Nueva York, todos hablaban de drum and bass y jungle. Nadie estaba interesado en volver al rock en ese momento», agregó Raphael.
Según el productor, fue Londres la ciudad que terminó de articular la escena. «Estas bandas existían de forma separada entre sí, y se encontraron en Londres», explicó. «Londres fue el pegamento que hizo que Nueva York pareciera una escena.» Bandas como Interpol, Yeah Yeah Yeahs, The White Stripes y The Kills convergían en el Club Metro de la capital británica alrededor de 2002.
La filosofía de grabación: capturar, no fabricar
Para Raphael, la clave del sonido del álbum fue una decisión deliberada de ir en contra de la tendencia de producción de la época. «Si quieres hacer lo opuesto, sal y toca las canciones y deja que eso sea todo. Solo tócalo, yo lo capturo, y seremos completamente diferentes a estas canciones manufacturadas», detalló el productor sobre su propuesta al grupo.
Raphael destacó además la seriedad inusual de los músicos. «Para chicos jóvenes en el rock and roll, eso no es habitual. Suele ser ‘oh, déjalo pasar, es solo rock and roll’. Estos chicos eran muy serios al respecto», precisó.
El retraso por el 11 de septiembre y el cambio de tracklist
El lanzamiento original del álbum en Estados Unidos estaba programado para el 25 de septiembre de 2001, pero fue pospuesto tras los atentados del 11 de septiembre. Raphael estuvo en Nueva York ese día, a pocas millas del lugar. «Podía escucharlo y ver a la gente afectada. Todo el mundo estaba pegado a las noticias», recordó.
La sensibilidad generada por los ataques provocó también un cambio en la lista de canciones para el mercado estadounidense: New York City Cops fue reemplazada por When It Started en las ediciones en CD. «No creo que el tracklist de Estados Unidos fuera tan emocionante como el del resto del mundo», opinó Raphael.
Room on Fire y el distanciamiento tras el tercer álbum
Raphael también produjo el segundo álbum de la banda, Room on Fire (2003), del que dijo que fue «fenomenalmente bueno». «Habían estado de gira durante dos años, así que su dominio musical estaba en un pico que no había visto antes. Eran más como Led Zeppelin que unos chicos flacos en un sótano», señaló.
Sin embargo, admitió haber vivido un «conflicto» con el tercer álbum, First Impressions of Earth (2005), para el que fue convocado inicialmente pero reemplazado a mitad de grabación por David Kahne. «Nunca superé del todo esa sensación de ‘ahora están con otra persona'», confesó Raphael. «No era realmente mi sonido, pero ellos son artistas y se lo merecían.»
El «indie de relleno» y la mudanza a Berlín
Sobre la segunda mitad de los años 2000, Raphael fue directo: «No me gustó. Hacia 2004, la gente se vestía como The Strokes y usaba los mismos patrones en la música, pero era todo muy pulido, manufacturado, rock corporativo.» El productor mencionó a Razorlight y Editors como ejemplos de esa tendencia que calificó como «muy pop, pulida y comercial, pero con los peinados de The Strokes».
Esa insatisfacción lo llevó a mudarse a Berlín a principios de 2005, donde residió durante las décadas de 2000, 2010 y 2020, antes de regresar al Reino Unido.
Un renacimiento de bandas que nadie cubre
Hablando desde Los Ángeles, Raphael se mostró alentado por la escena actual. «Hay un increíble renacimiento de bandas de guitarra en vivo pospandemia. Grabé 27 bandas en Nueva York la última vez que estuve allí. Eso es increíble, más que en los años 80, más que en los 2000», afirmó.
Sin embargo, el productor señaló una paradoja: las escenas regionales en el norte de Inglaterra, Londres, Los Ángeles y Nueva York «están explotando pero no están conectadas. Los medios no les están prestando atención realmente», indicó.
Ante la pregunta de si podría repetirse un momento de ignición como el de The Strokes, Raphael fue cauto. «Desde 2001, la música ha cambiado debido al streaming y al hecho de que es gratuita. No sé si la música tiene el mismo lugar en la cultura que ha tenido históricamente», reflexionó. «Me encantaría verla reaparecer como algo en lo que la gente tenga que ponerse de acuerdo, pero no estoy seguro de cómo va a funcionar eso.»
Sobre el nuevo álbum de la banda, Reality Awaits, lanzado la semana pasada, Raphael dijo estar «muy feliz de ver la reacción del mundo». «The Strokes están de gira y todo el mundo está entusiasmado con lo increíbles que son los shows, así que estoy a favor de todo esto», concluyó.





